Familia Real. Foto: Casa Real.

El rey Felipe VI, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía se trasladarán el próximo verano a vivir a Aranjuez. Los monarcas dejarán la Zarzuela para residir en el Palacio Real de Aranjuez. Habrían tomado esta decisión con el fin de mantenerse alejados del trajín de la capital, permaneciendo, no obstante, en un lugar próximo desde el que podrán desplazarse a los distintos actos oficiales en menos de una hora. La Casa Real ha informado que aunque la mudanza se iba a producir estas navidades, se ha pospuesto hasta el estío para que las menores no tengan que cambiar de centro educativo a mitad de curso. No obstante, la contratación, a petición de Doña Letizia, del exprofesor de la Universidad de Columbia Peter Venkman, podría indicar que los motivos de este aplazamiento pudieran ser otros.

La reina ha visitado en repetidas ocasiones el Palacio de Aranjuez en las últimas semanas y tiene ya las habitaciones de todos los miembros de la familia escogidas. Estas estancias serán remodeladas por completo ya que la zona del Palacio que habitarán, ubicada en el ala noreste, lleva cerrada desde 1842. El traslado real no impedirá el normal funcionamiento de las visitas turísticas al lugar, que seguirán como hasta ahora.

Por otra parte, uno de los factores que ha motivado la mudanza de la familia real al municipio ribereño es evitar la presencia de paparazzis en la entrada del colegio de las infantas. Entre otras ventajas, la nueva residencia permite la conexión subterránea, a través de un pasadizo, entre el Palacio Real y el Colegio Sagrada Familia (SAFA), al que acudirán las niñas.

Un equipo de ingenieros del Ministerio de Fomento, asesorados por personal del Centro Nacional de Inteligencia, han recibido el encargo de realizar las obras necesarias para poder garantizar la seguridad del túnel, que recorrerán la princesa Leonor y la infanta Sofía cada día lectivo. Este periódico se ha puesto en contacto con ambos órganos, desde los que se ha declinado hacer ningún tipo de declaración.

A pesar de que tanto el cambio de curso, como la finalización de las obras en los pasadizos de acceso al colegio en el que estudiarán las infantas, son los dos motivos que exponen desde el entorno de los monarcas como motivo del traslado el próximo verano, fuentes de Patrimonio Nacional, responsable del recinto, han apuntado a una serie de incidentes de índole esotérica que afectarían al lugar como el auténtico motivo de que los cuatro miembros del núcleo de la Familia Real no se cuenten aun entre los vecinos ribereños.

Palacio de Aranjuez. Foto: Flickr.

Desinfección ectoplasmática

En varias ocasiones los reyes y sus hijas han dormido en el Palacio Real de Aranjuez durante este 2017. En su última noche, el 9 de diciembre, ninguno pudo pegar ojo por la sucesión de varios fenómenos paranormales, incluyendo la aparición de fantasmas. La reina, que conoció a Iker Jiménez durante sus prácticas como periodista en la Cadena SER, le detalló los sucesos y este le recomendó la contratación del profesor Peter Venkman.

El doctor Venkman es uno de los expertos parapsicólogos más reconocidos en la actualidad y ha desarrollado con éxito limpiezas ectoplasmáticas en palacios, castillos y caserones de todo el mundo. Estas actuaciones, le han valido el nombre de ‘cazafantasmas’, término que suele rechazar con vehemencia.

Doña Letizia ha contratado a Venkman para inspeccionar específicamente las salas Tassotti y Le Tissier, ubicadas en el sótano y diseñadas por el arquitecto Donatello Cowabu Nga en 1762, por registrarse en ellas una mayor persistencia arcana. Concretamente, de 6,3 grados en la escala de Lovecraft.

El doctor, que ha accedido amablemente a ser entrevistado, asegura que “en entornos históricos la presencia de fantasmas es habitual. En el caso concreto del Palacio Real de Aranjuez, sobre todo los fines de semana, se dan cita varios monarcas fallecidos y aunque algunos son pacíficos con los vivos, hay otros que son especialmente propensos a chinchar a los mortales”.

“Se materializan de forma más habitual en presencia sus descendientes, por eso sucedieron actividades paranormales cuando se quedó a dormir la familia real. Si todo va bien, en los próximos seis meses conseguiremos que, al menos los más rebeldes, se comporten o se vayan, porque si no será imposible para sus majestades residir aquí”, asegura el científico.

Venkman explica que hay un fantasma concreto muy perturbador: “La reina me ha dicho que el espectro de Fernando VII es especialmente molesto. Persigue a las infantas gritando ‘Yo-soy-tu-tataratatarabueeeeeeelo’. Es intolerable y lo vamos a solucionar. En verano estará el Palacio para entrar a vivir”.