Ayuntamiento de Aranjuez. Foto: EPDA.

Es casi un municipio fallido. La deuda total de Aranjuez, incluyendo la referente a empresas públicas y la provisión de fondos para juicios pendientes, podría alcanzar los 200 millones de euros, según diversas fuentes consultadas. Una cifra provisional a falta de que la actual Corporación liquide los ejercicios pendientes desde 2014. ¿Es una situación alarmante?

La actual alcaldesa, Cristina Moreno (PSOE), avisó hace apenas un mes de que este mismo año, el Ayuntamiento podría dejar de pagar los salarios de los empleados municipales. Sin embargo, la probación en Pleno del crédito ICO, con 3 años de carencia y con cargo al Fondo de Pago a Proveedores, es un balón de oxígeno para el Consistorio. Pero al mismo tiempo pone en marcha una cuenta atrás: otros tres años para equilibrar los ingresos y los gastos y con la espada de Damocles de unos intereses que aumentan al ritmo en el que lo hace la deuda.

El remanente negativo de Tesorería, que también sigue aumentando, ha obligado al Ayuntamiento a prorrogar los Presupuestos desde 2015. El Ministerio de Hacienda puede llegar a intervenir en las cuentas municipales al no cumplirse el déficit marcado desde el 2013 y no hay un Plan Económico Financiero para los años 2017 y 2018. Tal y como señala el interventor municipal en el Informe Trimestral de Seguimiento del Plan de Ajuste, este no se cumplió, no mejorando el remanente negativo de Tesorería, “al igual que otras magnitudes reflejadas” que no se están cumpliendo. “Lo que deduce que en este ejercicio de 2016, la situación económica del Ayuntamiento arroja datos negativos”, añade el funcionario.

Por tanto, la respuesta a la pregunta anterior sobre si la situación es alarmante es afirmativa. Pero, ¿puede Aranjuez salir del abismo? ¿Quién tendrá que hacer frente a la millonada que adeuda el Ayuntamiento?

Empecemos respondiendo a la segunda: los vecinos. Lo harán directa (a través de impuestos) o indirectamente (con un empeoramiento o disminución de servicios). Pero no son premisas absolutas. Existen modelos de gestión que podrían reducir la deuda sin que lo note tanto su bolsillo.

Para empezar, las palabras mágicas de una gestión en tiempo de crisis, son equilibrar los ingresos y los gastos. “Ninguna familia, al igual que ninguna economía municipal puede adoptar unos gastos superiores a sus ingresos”, explica María José Martínez, portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento, que aboga por un “plan de racionalización del gasto” al mismo tiempo que se aplicarían medidas para aumentar los ingresos. Y detalla alguna de estas medidas, como la nueva contratación del servicio de limpieza viaria, donde incluso calcula una ahorro anual de cerca de un millón de euros, o aplicar políticas de eficiencia energética, para la que prevé un posible ahorro de medio millón de euros.

En la línea de aumentar los ingresos -cabe recordar que el Plan de Ajuste aprobado se hace bajo las dos premisas, reducir gastos y aumentar ingresos-, la portavoz de los populares encuentra una oportunidad en la “nueva licitación del centro municipal Las Olivas”.

Todos los Grupos consultados coinciden en la necesidad de equilibrar los gastos a los ingresos. Entre otros motivos, esa es una de las obligaciones de la Estabilidad Presupuestaria que exige el Ministerio de Hacienda. Y una de las claves es recaudar todo lo que sea posible. En ello hace hincapié Daniel Baquero, portavoz de Ciudadanos, que incluso cifra el déficit de ingresos entre un 15 y un 20 por ciento de lo que realmente tendría que ser. “Las suministradoras no pagan por el uso del espacio público cuando el pequeño empresario sí paga”, detalla el responsable de la formación naranja, que no ve necesario “ni despedir a nadie, ni privar a los vecinos de los servicios que necesitan”.

El pago de la deuda es una de las medidas que para Jesús Mario Blasco, portavoz de Acipa, debe empezar cuanto antes. “Aranjuez tiene un nivel de endeudamiento de un 400% con respecto al presupuesto municipal”, explica. No duda las posibilidades económica del municipio, imprescindibles para salir de este desastre “generando actividad económica”, aprovechando su gran potencial “turístico, comercial y agrícola”.

Para ello, añade Blasco, “debemos exigir también a las otras administraciones que cumplan con los proyectos a los que se han comprometido con el Ayuntamiento”, como la plataforma logística, la ciudad de Indra o el laboratorio de la Guardia Civil, señala.

Iniciativa por Aranjuez, a través de su portavoz Juan Carlos Ramírez, propone un mayor control del gasto público e, incluso, una revisión de cada una de las contrataciones: “servicios externos del Ayuntamiento, concesiones administrativas, contratos de suministros, contratos con empresas…” Y se preocupan por los proveedores a los que el Ayuntamiento debe dinero, “no podemos permitir que no se les pague”. Para ello, propone “agrupar toda la deuda”.

Medidas todas ellas coincidentes y que dan un halo de esperanza en la viabilidad económica del municipio.