Terrenos de la 'Charca de Secano'. Foto: Ayto. de Aranjuez.

Aranjuez Ahora valora la crítica situación de la economía municipal tras la llegada de la última sentencia desfavorable contra el Ayuntamiento. El pasado 16 de enero el Tribunal Supremo dictaminó que el Consistorio deberá pagar a la mercantil Promociones Alpajés SL 3,2 millones de euros, incrementando así el precio del dictamen previo en 2,2 millones.

A continuación el texto íntegro del comunicado de Aranjuez Ahora:

El urbanismo descontrolado y desordenado que Aranjuez padeció durante los años de la burbuja inmobiliaria está teniendo sus consecuencias en esta legislatura en forma de sentencias desfavorables al Ayuntamiento.

Decenas de millones de euros de deuda añadida son responsabilidad directa de los gobiernos municipales de PP y PSOE, desde José María Cepeda; expropiaciones mal hechas, avales urbanísticos volatilizados en gastos que no correspondían, barrios inacabados, padeciendo una desestructuración sistemática… Tras la traumática sentencia de Cabezadas, que aún no hemos podido hacer frente, llega otra sentencia demoledora, la llamada popularmente ‘Charca de Secano’, que añade 3,2 millones más a un museo del horror que, realmente, invalidaría a PP y PSOE para volver a gobernar en este municipio.

Pero la aritmética es la que es, así que los casi 200 millones de euros de deuda (más de 3.000 euros por vecino) devuelven al municipio, nuevamente, a la situación política previa al pasado verano. Hay, en efecto, presupuestos, los de 2017. Y hay unas nuevas ordenanzas fiscales, que antes de su puesta en marcha ya quedan obsoletas. Aún a la espera de que el Ministerio de Hacienda confirme si Aranjuez puede acogerse al último Fondo de Sentencias que se aprobó el pasado año, cabe preguntarse si esos presupuestos servirán para todo 2018, o si hay que modificar parámetros tanto fiscales como de gasto para terminar la legislatura en condiciones sostenibles para el municipio y asegurar las inversiones que son necesarias para nuestra ciudad.

Aranjuez Ahora ha elevado propuestas que han servido para escorar a la izquierda esas últimas decisiones tomadas. Sobre todo en materia fiscal, con la introducción de bonificaciones del IBI más progresivas y con la aplicación de un IBI diferenciado no residencial que levanta ampollas entre los grupos de la derecha. Con un optimismo no muy justificado, la apertura de este nuevo escenario ha empujado al grupo de Iniciativa por Aranjuez a entrar en el equipo de Gobierno con una filosofía muy clara: las decisiones se toman gobernando. Sin embargo, la realidad choca con esta idea. El nuevo gobierno sigue estando en minoría. Y, en puridad, las decisiones se toman en el Pleno. Así que bien estará que el PSOE y los concejales que lo apoyan tengan claras las cuentas, los apoyos y, sobre todo, los enfoques.

Aranjuez Ahora ya dijo en el mes de agosto que no daría sustento a los planes que los socialistas tenían para afrontar la deuda del municipio, y su pelea institucional ha servido para que los desmanes de 30 años de políticas injustas no se carguen sólo sobre las espaldas de la ciudadanía. También advertimos que no querríamos más sorpresas: Y desde entonces, no han llegado más que sorpresas, negativas. Una cosa tenemos clara; no estamos dispuestos a pedir más esfuerzos a los vecinos de Aranjuez. El equipo de Gobierno ha de aprender a racionalizar sus políticas de gasto y de personal, empezando por ellos mismos y sus socios de gobierno. Las inversiones productivas han de ser una prioridad para el futuro de la ciudad y las políticas sociales deben reactivarse y convertirse en eje fundamental.

Para efectuar unas políticas de futuro en el municipio hace falta ante todo consenso. El PSOE y sus socios deben abandonar ese velo de bloques que han dejado caer sobre el municipio, esa visión rancia de mayorías absolutas que se ha aplicado durante tres décadas en esta ciudad, con los resultados lamentables que todos podemos verificar. Hace falta una cura de humildad que debe empoderar este equipo de Gobierno para crear un proyecto de futuro a veinte años vista, que sea el eje para desarrollar la ciudad gobierne quien gobierne en las próximas elecciones.

La única solución para salir de la situación que tiene nuestro municipio pasa por el consenso y la puesta en común de todos los factores y las sensibilidades políticas. Lo hemos dicho siempre, lo seguimos diciendo. Ése es el destino final de este viaje.