Ayuntamiento de Aranjuez. Foto: EPDA.

A la tercera fue la vencida para el Plan de Ajuste del gobierno de Cristina Moreno. Después de que la cámara, en los dos plenos extraordinarios del 21 de agosto, tumbara el proyecto de los socialistas –lo que provocó la dimisión de la alcaldesa-, el apoyo de Iniciativa por Aranjuez, la concejal no adscrita Mónica García y, esta vez sí, todos los miembros de Aranjuez Ahora ha servido para alcanzar la mayoría y sacar la votación adelante.

Con las nuevas necesidades de financiación solicitadas con cargo al Fondo de Ordenación 2018, así como la aprobación o actualización del Plan de Ajuste como requisito indispensable, habrá que esperar para ver si prospera el requerimiento especial del Consistorio al Ministerio de Hacienda para su incorporación fuera de un plazo, que concluyó el 21 de agosto. Esto supondría una notable mejora en la financiación municipal; cuestión sustanciosa teniendo en cuenta el estado de las precarias arcas municipales. “El Ministerio no puede, a un municipio que está al pairo, dejarlo morir”, explicó el concejal de Hacienda, Luis Javier Benito, quien instó al organismo dirigido por Cristóbal Montoro a tomar “medidas extraordinarias en una situación extraordinaria”.

Sobre la subida impositiva que implican las medidas, Benito señaló que suponen “un esfuerzo moderado pero justo y necesario. Progresivo y escalonado en el tiempo. Pero sobre todo, que se verá repercutido en forma de servicios públicos de calidad y en empleo e inversión en nuestros barrios”.

Desde la bancada popular, la concejal Piedad Roldán censuró la actuación del gobierno aduciendo que la configuración del Plan de Ajuste “no tiene ningún sentido” ya que incrementa “todos los impuestos que se pueden aumentar” sin que “les importe nada aumentar la deuda”.

La edil del Partido Popular hizo hincapié en que Aranjuez Ahora e In-Par “han dado un cheque en blanco” al gobierno y significó que “no es culpa de los ribereños que discutieran y se les pasaron los plazos” para solicitar los planes de Ordenación.

El portavoz de Aranjuez Ahora, Alfonso Sánchez, que votó en contra en agosto junto a otros dos miembros de su formación, quiso dejar claro que “este plan de ajuste seguramente a ningún grupo le gusta” pero sirve para conseguir que las cuentas se estabilicen. Sánchez puso en valor las modificaciones aportadas por su grupo y cifró la deuda en torno a “los 200 millones”, después de que durante años “se recaudaran 4 o 5 millones de euros menos de lo presupuestado”.

Juan Carlos Ramírez, de Iniciativa por Aranjuez, destacó que con estas medidas se podrá conseguir que “el Ayuntamiento vuelva a servir como catalizador para la economía ribereña” y señaló la importancia de este plan, ya que “con responsabilidad” permitirá “abordar toda la deuda que no cuenta con financiación”. La concejal no adscrita Mónica García concretó que “el Plan de Ajuste afronta la deuda y la hace sostenible en el tiempo”.

Además del Partido Popular, los otros dos partidos que votaron en contra de la propuesta del gobierno fueron Ciudadanos y Acipa. Daniel Baquero, portavoz de la formación naranja se preguntó: “¿Por qué traen al Pleno un Plan de Ajuste que ajusta nada? -para sentenciar- Porque quieren más financiación. No mejora las cuentas municipales pero sí les permite comprar tiempo con más dinero que derrochar”. Jesús Mario Blasco, de Acipa, criticó a los socialistas acusándoles de “de gravar el consumo y al vecino de forma indiscriminada con el IBI” y esgrimió que este plan “solo va a hacer más daño a la economía productiva de la ciudad”.