Video Club Capitán. Foto: EPDA.

Hace diez años había en Aranjuez 17 videoclubs y hoy solo queda uno. Es el último superviviente: el Video Club Capitán. Un reducto que aun ofrece a los ribereños el alquiler de cine en DVD y Blu-Ray después de que las descargas en Internet hicieran añicos el sector en la primera década del siglo XXI.

“En Aranjuez los primeros videoclubs empezaron a cerrar en 2008 y cada año fue yendo a peor. El último en bajar la persiana fue el de la Plaza del Doctor González Bueno, hace un par de años”, explica a EL PERIÓDICO DE ARANJUEZ, Julio García, responsable del Video Club Capitán.

A pesar de Internet y las grandes plataformas de televisión de pago, el videoclub resiste en España con entre 400 y 600 tiendas, según datos del sector. No obstante, ha pasado de ser una industria destacada a estar en serio peligro de extinción.

Julio García alega que cree que es más un problema de mentalidad que de precio porque “el alquiler no lo hemos subido en 20 años. Cobramos 2,5 euros por película y los fines de semana tenemos una oferta que si te llevas tres, puedes devolverlas el lunes”.

Sin embargo, los clientes que aun acuden al videoclub son fieles y lo hacen convencidos. Ramón tiene 32 años y visita cada semana el Video Club Capitán. Le preguntamos por qué y responde argumentando que “es mejor, primero, porque tardas menos. Salgo de trabajar, voy al videoclub y al llegar a casa ya puedo ver la peli. La calidad es superior, tanto la imagen y como el sonido no tienen nada que ver. Además, una vez me convencieron para descargar una película y se me llenó el ordenador de virus. Nunca más. Teniendo el videoclub… ¿para qué?”.

Otro de los aspectos más demandados por los consumidores, según detallan desde el Video Club Capitán, es el asesoramiento. “Mucha gente viene sabiendo qué película quiere llevarse pero también hay otros que nos piden consejo. En eso es algo fundamental quien está detrás del mostrador, tanto mi mujer como yo, a pesar de tener gustos diferentes, intentamos ofrecerles títulos de calidad que quizá no escogerían porque no son tan famosos”, asegura García.

Sobre su clientela, detalla que “es generalmente mayor de 30 años y lo que más demanda son las novedades: especialmente de acción, suspense y terror, aunque últimamente también se alquila bastante cine español porque se están haciendo muy buenas películas”.

Julio García, propietario del Vídeo Club Capitán. Foto: EPDA.

¿Compramos un coche o montamos un videoclub?

El Video Club Capitán abrió en 1996 y 21 años después sigue en pie. Julio García, antes de abrirlo, llevaba varios años trabajando en la industria del vídeo. Primero colaborando con una distribuidora nacional y luego como mayorista. Aunque ya había muchos videoclubs en Aranjuez, él y su mujer consideraron que aun había espacio y montaron el Video Club Capitán. “Eran buenos tiempos y se ganaba dinero con la distribución, así que, como además tenía muchísimas películas en casa, le dije a mi mujer ‘¿nos compramos un buen coche o montamos un videoclub?’ Mi mujer optó por el videoclub y hasta hoy“.

Antes de que comenzara el boom de las descargas por Internet tenían una persona contratada y podían alquilar 400 películas por semana. “Últimamente rara es la semana que sobrepasamos las 150, y eso en invierno, porque en verano no solemos llegar a las 100″, explica García, para continuar señalando que “uno de los principales problemas para mantener el videoclub es que, para estar al día, tienes que estar haciendo todas las semanas una inversión de entre 100 y 200 euros en películas y con el volumen de clientes que quedan es muy díficil”.

“Ahora mismo no da para vivir solo de esto. No creo que aguantemos más de dos o tres años. Si tuviera que vivir directamente de este negocio habría cerrado ya. Nosotros tenemos la suerte de que yo tengo otro trabajo y el videoclub lo llevamos entre mi mujer y yo. Además el local es nuestro. Si no tuviéramos todas estas ventajas habríamos cerrado hace tiempo”, concluye el propietario del último videoclub de Aranjuez.