Daniel Zoyo (derecha), un ribereño en Edimburgo, junto a su hermano.

Daniel Zoyo (25) vive en Edimburgo desde el año pasado. Como tantos otros jóvenes que han salido en las últimas décadas con rumbo a las islas, ha ido con el objetivo de aprender inglés. Por el camino, nos cuenta que al no saber el idioma comenzó trabajando de friegaplatos y ahora, con la lengua de Shakespeare dominada, o casi, lo hace como chef.

Hablamos con Daniel sobre su vida en una de las ciudades con más historia de Reino Unido, las opciones culturales y el carácter de los escoceses. Antes de que comiences con la entrevista te anticipamos algunas cosas: sí, beben tanto como dicen, pero aguantan el tipo tras años de entrenamiento empinando el codo y no, ni hay tantos pelirrojos ni la gente va con falda por la calle.

¿Por qué te fuiste a vivir a Edimburgo?

Es una larga historia. La primera idea era salir del país a aprender inglés y a vivir una aventura fuera de España ya que no hay suficiente trabajo en España. La primera opción que tenía en mente era ir a Irlanda de Wwoofer -un voluntariado en el que vas a una granja a trabajar y te dan de comer y alojamiento sin ningún tipo de contrato-, pero horas antes de coger el vuelo hacia las tierras de Irlanda, recibí un correo en el que ponía que no podía ir, con algunas escusas un poco surrealistas, con lo cual tuve que cambiar el chip. Recordé que tenía un amigo en la ciudad de Edimburgo, y sin hacer la maleta le llamé, y me ofreció todo lo que tenía. Me dijo que fuera a esa ciudad escocesa en la que hay trabajo, donde aprendería inglés y podría tener esa gran experiencia esperada.

Así lo hice, cambié en pocos días el chip y me embarqué en la aventura de irme a vivir a Edimburgo, a encontrar trabajo y a aprender el idioma que tanto está de moda en España.

¿Has encontrado ya trabajo?

Sí al poco tiempo de llegar, el problema fue que si te quieres venir a Edimburgo, en este caso a buscar un trabajo, tienes que tener en cuenta una espera aproximadamente de un mes para conseguir el número. Pero si en cuanto tuve el numero ya me puse a trabajar, y con mi nivel de inglés, bajo, no había muchas oportunidades.

Empecé como kitchen porter es como se conoce vulgarmente “friegaplatos”. Mi trabajo consistía en limpiar la cocina y todos los utensilios y platos que iban llegando, tirar basuras,  reorganizar cartones y diversas tareas similares…

Pero a los 3 o 4 meses de estar trabajando mi antiguo jefe, me preguntó si quería ser chef Y yo le dije: “Si no tengo que fregar… ¿Por qué no?”. Y esa es la función que estoy realizando a día de hoy, soy chef, mis compañeros me llaman chef, y me dedico a preparar todos los alimentos que posteriormente serviremos al público, y a emplatar, que se basa en colocar y poner de manera bonita todos los platos que serviremos después.

Es un trabajo que no considero el trabajo de mi vida, pero de momento mola aprender cosas nuevas que supongo que en algún momento servirán para el futuro.

Vista de Edimburgo. A la derecha el hotel Balmoral, construido entre los siglos XIX y XX.

 ¿Qué puedes contarnos sobre la ciudad?

Edimburgo es el paraíso de las ciudades de Reino Unido. Ws un sitio en el que no hay demasiado trafico, no existe el ruido insoportable por las calles, tienes zonas verdes en las que puedes evadirte y disfrutar de los pocos días de sol que nos ofrece este oscuro tiempo, aunque a todo te acostumbras.

Es una ciudad pequeña que puedes recorrer a pie, y disfrutar de casi todos los museos gratuitos: Museo de Historia Natural, galerías de arte, Museo de Juguetes, Museo de Trabajos de Época, el famoso castillo etc… Tienes una gran variedad de oportunidades de conocer la historia tanto del país como de la ciudad, puedes disfrutar de los monumentos, cementerios y calles de la ciudad, si el tiempo te lo permite.

Es un sitio fantástico para pasar unos días agradables, con buena comida, y con lugares realmente encantadores.

Tampoco nos podemos olvidar de los Free tours, y de la ciudad subterránea que se encuentra debajo de la calle principal de la ciudad (Royal Mile), de los maravillosos cementerios y sus historias, y de todo tipo de anécdotas salvajes de los escoceses de la época que merece la pena conocer en el sitio en el que ocurrieron.

En esta ciudad tienes prácticamente de todo: una playa cerca, puerto, zonas verdes, castillos, grandes cementerios, historias y cuentos… Y algo muy positivo es que todo lo que Escocia ofrece lo puedes descubrir en tres días, suficiente para sumergirte en el mundo escocés.

¿Hay alguna zona que te guste más o algún lugar en concreto que te parezca especialmente bonito?

Edimburgo tiene una gran cantidad de zonas preciosas. Tienes el aire libre para los días en los que el sol se asoma, zonas verdes, zonas turísticas, monumentos, castillo, palacio, lugares para hacer senderismo… y también dispones de una gran cantidad de museos gratuitos increíbles.

Hay de juguetes de época, el museo de “la gente de Escocia”, la visita del castillo, del palacio de la reina… y mi favorito, el museo de Historia Natural, un museo en el que puedes perderte 5 horas y disfrutar. Puedes ir 8 días diferentes y siempre descubrir algo nuevo. Ese es el sitio cerrado que más me gusta, y el sitio abierto más espectacular son los Meadows. Es una zona verde inmensa, donde todo el mundo hace algo para entretenerse como jugar al fútbol, correr, malabares, jugar al Quidditch, pasear perros… y lo mejor de todo es que cuando sale el sol, todo el mundo se pone a hacer barbacoas y tocan música y bailan.

¿Quidditch? ¿El deporte de Harry Potter?

Sí, hay partidos y hay gente aficionada, pero yo no juego.

¿Cómo es tu vida allí?

La vida aquí es bastante sencilla desde el momento que te asientas, pero los inicios son un poco complicados, porque es la pescadilla que se muerde la cola. En el momento que llegas a Edimburgo, no puedes hacer nada, primero necesitas un número de NIN (número de la seguridad social escocés), para el que tienes que esperar un mes hasta que te dan la cita. A partir de ahí ya puedes dedicarte a buscar trabajo.

Es una ciudad en la que hay trabajo, una ciudad que da oportunidades a las personas que no saben mucho inglés y te ofrece tipos de trabajo en el que no necesitas un gran nivel de inglés y en el que puedes practicar con soltura todos los días ya que la mayoría de las personas que se encuentran trabajando en ese tipo de trabajos son extranjeros.

Ya con tu trabajo y tu sueldo es cierto que puedes vivir muy bien, los alquileres (depende de la zona) no son caros, y puedes pasar muchas horas de ocio por millones de bares, todos diferentes e iguales al mismo tiempo.

La vida no es cara ya que al cobrar en libras todo es prácticamente del mismo precio que en España, quitando algunos productos que son disparatadamente caros como algunos alimentos. Lo demás tiene un precio normal y asequible.

Daniel, con dos amigos cenando (temprano), en su piso de Edimburgo.

¿Se aprende inglés realmente o es cierto en tu caso, el mito de que en Reino Unido, los españoles solo nos relacionamos entre nosotros y acabamos sabiendo poco más que al irnos?

Todo depende de lo que estés buscando, hay mucha gente española que lleva años aquí y no sabe casi nada de inglés ya que solo se han juntado con otros españoles, pero eso es un error que se nos tiene que quitar de la cabeza, ya que si estás en un país extranjero tienes que saber hablar en ese idioma.

Todo depende de con quien te relaciones, yo tengo amigos españoles por afinidad y porque muchas veces lo que necesitas es hablar tu idioma, pero también tengo amigos de diferentes partes del mundo. De Francia, Polonia, Italia, América, Reino Unido… Y ya que lo único que tenemos para relacionarnos es un idioma en común, pues es bueno aprender a manejarte con soltura en el idioma que buscar aprender.

¿Beben tanto los escoceses como dicen?

Vamos a ver, sí beben mucho, pero no te encuentras a nadie borracho por la calle, o tirado… sino que los escoceses tienen una genética diferente, lo mismo que nosotros aguantamos una gran cantidad de cañas, ellos con capaces de hacer lo mismo con pintas. Además no les importa la hora de empezar, puedes encontrar gente bebiendo pintas a las 10 de la mañana.

Una cosa que a los españoles como yo nos molesta un poco, es el medidor para las copas. Es una cosa de metal que se llena y te dice cual es la cantidad exacta de alcohol que puedes tener en tu copa… ¡Y es poco! Con lo cual los combinados como un ron-cola se te queda en un refresco más dulce.

¿Alguna anécdota sobre las borracheras que se cogen los escoceses?

Bueno, como he dicho antes los escoceses tienen otra genética, con lo cual algunas veces mi jefe y yo solemos irnos a tomar unas cervezas juntos, hablar de trabajo y demás cosas, y cuando voy con el a “tomar algo” siempre tengo que ir con algunas cosas muy razonadas y hechas: No tener ningún plan después; siempre que sea después de currar; ir recién comido y hacerlo con fuerza; llevar el dinero justo y tener batería en el móvil. Porque al final siempre acabo torcido y él como una rosa mientras nos despedimos en la calle diciéndonos adiós con el brazo en alto.

Escocia es la nación con más pelirrojos del mundo, de hecho en Edimburgo se ha celebrado varios años el Día del Orgullo Pelirrojo ¿se nota por la calle?

No, es algo que no se nota… Puedes encontrar a algunos pelirrojos, pero si es cierto que no es algo que te llame la atención.

Tampoco por ejemplo ves a mucha gente con falda (siempre que piensas en escocia te imaginas la gente haciendo su vida en falda escocesa) pero no es así, solo los ves cuando hay algún partido de Rugby importante, y todos salen a la calle con la camiseta de su equipo favorito y con las faldas buscando guerra contra los contrincantes. Es algo digno de ver.

¿Qué es lo que más te gusta de Edimburgo?

Lo que más me gusta diría que es la manera de vivir, son personas que no tienen prisa, no se pitan con el coche, no se insultan por la calle, si alguien se cae en la calle se preocupan y se acercan a ver qué ha pasado. Son personas humanas, no como ocurre en muchas ocasiones en grandes ciudades como Londres o el mismísimo Madrid, donde reina el egoísmo y el yo primero.

Me gusta mucho la sensación de que un día haga sol, porque en Aranjuez es algo que tenemos todo el año, pero aquí es un bien muy preciado. Los días que hay, la gente sale a la calle como lagartos, todo el mundo tostándose al sol y haciendo barbacoas en las zonas verdes, que aquí está permitido.

Me gusta mucho que las calles estén limpias porque denota que la gente tiene sentido común. Por ejemplo, si hacen una barbacoa en los Meadows (un gran parque), luego, independientemente de la cantidad de cervezas que hayas metido en tu cuerpo, lo recoges todo y lo llevas al contenedor más cercano, algo que no funciona en la cultura española y que deja mucho que desear de la imagen que damos al exterior.

Pero sobretodo me gusta a cercanía de la gente, te hablan, quieren compartir contigo y hacen por entenderte.

Ellos hacen por entenderte, pero el inglés de Escocia tiene fama de ser uno de los más difíciles de comprender…

Sí, cuando llegas a algún sitio y te crees que sabes inglés pero es lo que erróneamente te han enseñado en los colegios, pues flipas en colores porque solo escuchas sílabas chocando entre ellas y sonidos que se intercalan a su misma vez. Con lo cual no es fácil entender a la gente cuando llegas, pero luego cuando te acostumbras al inglés escocés, no es un inglés difícil de entender. A mi parecer es mucho más difícil a los ingleses.

Destacas que los escoceses viven tranquilos, ¿Qué más rasgos diferenciadores encuentras en el su carácter respecto a los españoles?

Respecto a los españoles, son personas muy amigables, son gente que si necesitas que te ayuden te van a ayudar, no son para nada antipáticos… Son personas tranquilas -excepto en festividades-, conducen bien, no tiran nada al suelo, y respetan los pasos de peatones.

El Castillo de Edimburgo, al fondo, es una fortaleza militar del siglo XII.

En cuanto al estilo de vida, ¿qué puedes contarnos sobre la vida en Edimburgo? Para empezar los horarios distan bastante…

El cambio de vida es un poco locura para alguien español. Primero en invierno se hace de día a las 5 de la mañana y de noche a las 4,30 de la tarde, y cuando digo de noche, es como las 23h de España. En verano a las 6 de la mañana se hace de día y hay luz hasta las 9.30 de noche, con lo cual tiene sus ventajas algunas veces.

Luego las tiendas es algo que te puede marear, ya que los comercios abren a las 9 más o menos y cierran a las 6 de la tarde, con lo cual o te gusta madrugar o simplemente siempre vas pegado de tiempo. Es un poco más fácil comprar en los supermercados porque abren a las 7 de la mañana y cierran a las 11 de la noche, con lo cual siempre tienes algo abierto para comprar cosas que necesites de última hora.

¿Y lo que menos?

Algo que no me gusta es el tiempo, la cantidad de días nublados que hay a la semana, la cantidad de agua que puede caer del cielo 24 horas al día, y la sensación de que siempre que pises la calle vas a estar empapado y pasando frío. Además son muchos los días en los que el aire te golpea y tienes que hacer malabares para no caerte si vas en bici -como es habitual aquí- por la ciudad.

¿Qué echas de menos de Aranjuez?

Sinceramente del pueblo no echo nada de menos, es un pueblo que si dejas por otro lugar luego da igual el tiempo que estés fuera, sigue exactamente igual, da igual que pasen los años que nada ha cambiado. Pero sí echo de menos la oportunidad de llamar a alguien y tomarte una cervecita en algún sitio o ir a casa de alguien aunque sea ver la tele. Aquí en Edimburgo se puede hacer pero no es igual porque no tienes la misma cantidad de amistades y familia que puedes tener en tu pueblo.

Y una cosa que hecho de menos son los “gangos” y las pipas. El tener un sitio en el que puedes llevar tu comida y estar prácticamente en el campo te permite hacer actividades que solo los de Aranjuez hacemos en los “gangos” y que tenemos la suerte de poder disfrutar.

También supongo que siento nostalgia de poder pararte a hablar con algún conocido en cualquier momento y saber todo de todos los que te importan.

 ¿Piensas volver a vivir a Aranjuez?

La idea de volver es prácticamente definitiva a día de hoy, ya que yo solo vine aquí con la idea de pasar una temporada y aprender inglés, con lo cual, claro que sí, pienso volver a Aranjuez. Seguramente vuelva a irme a otro sitio pero creo que siempre volveré a mi pueblo.