Beatriz Martín, delegada de Participación de la Policía Nacional de Aranjuez, frente a la Comisaría. Foto: EPDA.

Beatriz Martín es la policía encargada de dar charlas de prevención en colegios y residencias de ancianos. La responsable de aconsejar a comercios y hoteles cómo pueden mejorar su seguridad. Quien ejerce de interlocutora con las asociaciones de vecinos. Para todos estos colectivos, Beatriz es un contacto directo y cercano al que pueden trasladar sus problemas. Si no es grave, media para resolverlo y, cuando lo es, ejerce de hilo conductor para que la información llegue a las brigadas especializadas de la Comisaría. Si alguien necesita un teléfono probablemente lo tenga en su agenda. Es la delegada de Participación Ciudadana, una figura que interactúa con miles de ribereños todos los años mejorando la comunicación entre la ciudadanía y los agentes; la cara pública de la Policía Nacional en Aranjuez.

Pregunta: ¿En qué consiste su trabajo como delegada de Participación Ciudadana?

Respuesta: Mi labor es ser un enlace de la Policía Nacional con el ciudadano. Estoy en contacto permanente con las instituciones, empresas y asociaciones que, por sus características, pueden ser más vulnerables o requerir una especial atención por parte de la Policía.

Estoy siempre en la calle. Paso mucho frío en verano y mucho calor en invierno (risas). Mantengo contacto permanente con los colegios, las residencias de ancianos, los comercios, los hoteles o las asociaciones de vecinos. A lo largo del año voy a ver a muchísima gente. Siempre digo en tono de broma que soy la ‘relaciones públicas’ de la Comisaría

La gente normalmente ve con recelo a la policía, como si fuera el ‘coco’. Como delegada de Participación Ciudadana lo que trato es que vean una figura cercana y esto sirva como cauce en las dos direcciones. Con los ciudadanos interactúo en dos vías: a través de las charlas sobre los planes de prevención que desarrollamos y como medio para que puedan, en casos no urgentes, poner en conocimiento de la policía sus problemas.

Este contacto directo también sirve para que pueda trasladar al Jefe de la Comisaría y a los responsables de las brigadas específicas, que realizan labores directas contra la delincuencia, las diferentes problemáticas que voy detectando o me van contando los ciudadanos.

P: ¿Cuáles son los sectores con los que más interactúa?

R: Con los sectores más vulnerables. Los menores, los ancianos y los comercios, que están especialmente expuestos a la delincuencia.

P: En el caso de los menores, colabora con los centros educativos ¿Cómo?

R: Fundamentalmente en la prevención. Doy charlas en los colegios sobre ‘bullying’, ‘cyberbullying’ o delitos de odio y me reúno periódicamente con los directores de los centros educativos.

El hecho de que tenga una relación fluida con ellos hace que cuando aparece alguna problemática nueva, podamos atajarla. Hace poco surgió un juego entre alumnos de Instituto: si alguien hacía un gesto con la mano y otro compañero lo miraba, este le daba un puñetazo. Además de explicarlo en la Comisaría, en la siguiente charla en el centro hablé a los chicos sobre el tema.

Cuando los centros tienen algún problema entre alumnos o incluso entre profesores y padres, que cada vez son más frecuentes, me llaman y yo intento mediar. En ocasiones participo para que no llegue a más si es algo que se puede solucionar. Si es algo grave, hablo con el Jefe de la Comisaría y con mis compañeros de UFAM  (Unidad de Familia y Mujer) que son quienes se encargan.

Esta relación directa fomenta el que haya más seguridad en los colegios, porque en cuanto hay un problema tenemos conocimiento.

P: ¿Son seguros los colegios en Aranjuez?

R: Sí, son bastante seguros. Yo hablo habitualmente con compañeros que están en distritos conflictivos de Madrid y no tiene nada que ver. Aquí los alumnos, en general, respetan al profesor. El comportamiento de los menores en Aranjuez es bueno.

Además, a la salida de los colegios, siempre hay una patrulla en cada centro, de Policía Nacional o de Policía Local, sobre todo porque es un momento en el que a veces hay trapicheo de droga.

P: Uno de los aspectos más visibles es el ‘bullying’. ¿Hay problemas de este tipo?

R: He dado charlas en todos los colegios de Aranjuez, tanto en Primaria y como en Secundaria, y puedo decir que, aunque en Aranjuez hay periódicamente algunos casos de ‘bullying’, no es un problema generalizado y suele resolverse dentro del propio centro.

En este tipo de casos es fundamental que se ataje lo más pronto posible para que se quede en problema puntual y no llegue a ser un caso de acoso continuado.

Hemos tenido casos de ‘bullying’ y algunos graves, pero también muchos otros en los que se ha montado mucho revuelo y era un problema entre alumnos que no era grave. Hay que entender que son muy jóvenes y pasan muchísimas horas juntos. Es normal que haya problemas y no todos son acoso escolar.

En las charlas siempre les digo que los únicos que pueden erradicarlo realmente son los propios alumnos. ¿Cómo? Siendo valientes, como dice la canción de El Langui.

La mayoría de los casos que tenemos de ‘bullying’ se producen en ausencia de la autoridad. En los baños, el comedor, el patio, las excursiones o en los intercambios de clase. Cuando hablo con los estudiantes siempre les digo que si ven algo se lo digan a su profesor. Para denunciar el acoso a un compañero hay que ser valiente y es lo que tratamos de fomentar.

Además, los centros educativos de Aranjuez están todos muy volcados con el problema y hacen una labor fantástica tanto en la fase de prevención como en el tratamiento de los casos que tienen.

P: Hablabas de ‘bullying’ y ‘cyberbullying‘. ¿Cuál es más frecuente?

R: Ahora mismo lo que más hay es ‘cyberbullying’. Partimos de que el regalo estrella para la mayoría de los niños por su comunión es un móvil. Con esto ,desde los nueve años, un niño ya está conectado a Internet.

Es frecuente que creen grupos de Whatsapp entre los chicos de la misma clase. Y no solo en Secundaria, también entre niños de Primaria. En esos grupos sí que hemos detectado casos en los que hay insultos, amenazas o humillaciones a un niño concreto.

Mientras que el ‘bullying’ al realizarse normalmente en los colegios puede controlarse, con el ‘cyberbullying’ es mucho más difícil. Cuando un chico se va a su cuarto con el móvil, si no hay un control de los padres, puede estar siendo acosado o acosando a otros en su propia habitación.

P: ¿Generan problemas las redes sociales?

R: Sí, y es un problema del que tanto los chicos como los padres deben ser conscientes. He visto casos de niños de 9 años con 1.300 seguidores en Instagram. Cuando esto pasa, entre estos seguidores puede haber desde pederastas a adultos que quieran hacerse sus amigos para luego utilizar sus fotos para extorsionarles, practicando lo que conoce cómo ‘grooming’.

Otro problema que nos encontramos es el de las chicas que se hacen una fotografía comprometida y se la envían al chico que les gusta. Si el chico se la envía a un amigo, al día siguiente ya la tiene toda la clase y lo utilizan para atacarla. Esto se llama ‘sexting’.

P: Otro de los colectivos más vulnerables son las personas mayores. ¿Qué problemas son los que más les afectan?

R: Son especialmente vulnerables cuando van al banco, que es cuando los delincuentes aprovechan para quitarles el dinero. Además, han vuelto otra vez el timo de la estampita y el del tocomocho y las personas mayores son las más susceptibles de picar. En estos casos la víctima también intenta engañar pero aun así, por la edad, es más fácil que caigan.

Otro timo que sufren es el de la macha. Normalmente se lo hacen mujeres jóvenes a señores mayores que salen del banco. Les dicen que tienen una mancha en la chaqueta y haciendo gesto de limpiarles les roban. Otra técnica que emplean es hacerles una zancadilla y al ayudarles a levantarse les roban la cartera.

Hasta en su casa son vulnerables. Últimamente hemos encontrado casos en que los ladrones se hacían pasar por personal de la empresa de la luz o de la Cruz Roja. Suelen ir dos personas y mientras uno entretiene al anciano el otro roba todo lo que puede en las otras habitaciones.

P: ¿Qué medidas deben tomar?

R: Cuando voy a charlas con ellos, dentro del Plan Mayor, intento explicar siempre que cuando cobren la pensión no hace falta que saquen todo el dinero. Hay gente que lo entiende, pero a otros les cuesta. Hago mucho hincapié en que saquen poco dinero y que si quieren sacar una cantidad importante vayan acompañados de un familiar más joven.

En el caso de las mujeres mayores se da también el caso de que les pueden robar las joyas o el bolso. Les explicamos que pueden prevenir esto no llevando las joyas en el día a día y llevando el bolso siempre del lado de la acera, para que si pasa una moto no les puedan dar un ‘tirón’.

P: Al estar expuestos siempre al público los comerciantes son también víctimas frecuentes. ¿Cómo es la relación?

R: Tengo una base de datos actualizada con todos los comercios y sus responsables. Mi labor es ir a verles, presentarme para que tengan mis datos de contacto y explicarles las directrices del Plan Comercio Seguro.

Son consejos específicos que ha elaborado la Policía Nacional para colaborar a que los comercios sean más seguros: no acumular demasiado dinero en la caja registradora, que procuren no hacer el recuento con la persiana abierta y una persona sola, que instalen cámaras de videovigilancia, que si tienen que ausentarse de la tienda cierren la puerta con llave, que no dejen a la vista el teléfono móvil…

En función de la tienda si detecto algo concreto que les hace vulnerables intento ayudarles. Cuando entras en una tienda, no hay nadie, y tienes que decir ‘hooooola, hoooola’ para que salgan de la trastienda, pues en materia de seguridad ya van mal.

P: También participa con las asociaciones de vecinos.

R: En este caso mi tarea es, al igual que en los comercios, mantener el contacto con todas las asociaciones de vecinos para que cuando tengan cualquier problema podamos saberlo pronto. Suelo mantener una charla con cada una al año y toda la problemática que tienen en cada barrio la traslado a los jefes de la Comisaría.

Ahora en verano por ejemplo hay muchos problemas de ruidos. Otro tema bastante recurrente y que genera problemas de convivencia son las ‘okupaciones’.

P: Otro de los planes que lleva a cabo es el de Turismo Seguro ¿En qué consiste?

R: La Policía Nacional ha elaborado un tríptico en distintos idiomas para que los turistas extranjeros sepan cómo estar más seguros en sus vacaciones y qué hacer si han sido víctimas de algún robo.

Mi labor es igual a la que he comentado antes con el resto de instituciones, pero en este caso con todos los sitios susceptibles de albergar o ser tránsito de turistas: hoteles, hostales, medios de transporte, el Palacio Real etc.

En estos casos solemos prevenirlos de que no pierdan sus objetos personales de vista, que en los hoteles, si hay, usen las cajas fuertes y no dejen dinero ni joyas en la habitación, que no dejen las cosas a la vista en el coche… Voy a todos estos centros para entregar los trípticos y pedir a los responsables de los distintos lugares que los dejen a la vista para que los turistas extranjeros accedan a ellos y sepan también a dónde llamar si se convierten en víctimas de un delito.

Animamos también a los establecimientos turísticos a que avisen a sus clientes de las medidas de seguridad recomendables.