Alumnos de quinto de Primaria del Colegio Santa Teresa descubren el mundo de forma interactiva y participativa a través de las nuevas tecnologías con el Programa Global Scholars. Un proyecto educativo, centrado en el medio ambiente, en el que colaboran centenares de colegios de todo el mundo y en el que los estudiantes de diferentes países se ayudan entre sí para buscar soluciones a problemas de su entorno. “Piensa Globalmente y Actúa Localmente” es el eslógan.

Alicia Palacios, maestra de Santa Teresa y responsable de Global Scholars explica que “sabemos que tenemos problemas de medio ambiente que nos afectan a todos y lo que estudiamos es cómo nosotros, desde nuestro entorno más inmediato, podemos cambiar esa realidad”. “Es un proyecto muy ambicioso pero también muy gratificante porque los niños están muy motivados”, detalla.

Además, todo el proceso se desarrolla en inglés y aun siendo los temas relacionados con el medio ambiente el centro del programa, la búsqueda de soluciones empleando las nuevas tecnologías permite a los alumnos mejorar sus aptitudes en otros campos.

Los escolares acuden un día a la semana a la sala de ordenadores para contarles a sus compañeros internacionales qué están haciendo, por qué y cuales han sido sus motivaciones. De la misma forma los alumnos reciben el feedback de los otros centros sobre cómo están desarrollando ellos su trabajo. Lo hacen mediante emails e incluso por Skype.

“Hay una comunicación muy real con los niños de los otros países. Los alumnos aprenden mucho escuchando lo que les dicen desde otros sitios, chicos de su misma edad, sobre su trabajo y también al revés, aportando sus opiniones a lo que éstos hacen en sus países”, comenta la profesora. Como hay muchos colegios inscritos, la organización –sin ánimo de lucro y con sede en Nueva York- crea grupos de trabajo para cada curso escolar. Los alumnos del colegio ribereño colaboran este año con chicos de Yakarta, Londres, Tel Aviv, Estados Unidos y Polonia.

Desarrollo de proyectos

Durante este curso los alumnos han desarrollado varios proyectos. El primero fue un vídeo de presentación, en inglés, en el que los alumnos explicaban a sus compañeros de otros colegios del resto mundo por qué les motiva para participar en Global Scholar.

Otra iniciativa que están realizando, ésta enfocada al ámbito social, es colaborar con instituciones de Aranjuez. Una clase tiene intención de colaborar con Basida y la otra con la Cruz Roja. Para ello han elegido dos embajadores, uno de cada clase, que deberá ponerse en contacto con las organizaciones y ver en qué pueden ellos ayudarles.

Además recientemente, siguiendo el pensamiento que rige la iniciativa, “Piensa Globalmente y Actúa Localmente”, han comenzado a investigar el proceso de cultivo de la fresa de Aranjuez. Para ello es necesario ir a un huerto y hablar con el agricultor para que les cuente el proceso desde que se planta la semilla hasta que se recolecta.

De un arenero al crowfunding para comprar una impresora 3D

Durante este curso, los alumnos han llevado a cabo una iniciativa que ilustra a la perfección la metodología de trabajo de Global Scholars. Todo empieza con el planteamiento a los estudiantes de tomar la decisión de buscar y cubrir una necesidad del centro. Tras hacer una encuesta, los chicos decidieron ayudar a sus compañeros de Infantil a cubrir el arenero del patio, porque se mojaba cuando llovía.

Una vez descubierta la necesidad buscaron la solución, en este caso crear un pequeño porche que lo protegiera de las inclemencias meteorológicas. Empleando las nuevas tecnologías –en este caso el programa de diseño online TinkerCut- planearon prototipos. Sobre el papel todo estaba hecho, pero no se quedaron ahí.

Coincidiendo en el tiempo con el desarrollo de este proyecto, el auxiliar de conversación estadounidense Hammond Knight nos cuenta que debía desarrollar, tras llevar dos años en el colegio, un proyecto para renovar y quedarse un tercer curso. Planteó al centro y a los alumnos de Global Scholars la posibilidad de inscribirse en la web de crowfunding GoFundMe para recaudar fondos para comprar una impresora 3D que les serviría para hacer reales sus proyectos.

“Era algo que era útil a los chicos y a la vez servía como mi proyecto final. Los chicos tuvieron que subir todo lo que querían hacer a la web: introducción, motivos, vídeos… Después de dos meses habían conseguido 300 euros, que está bastante bien, pero de repente un día GoFundMe Spain –la organización tiene diferentes núcleos por todo el mundo- escogió el proyecto para un premio que dan cada mes y donaron 1.000 euros”, explica Knight.

El premio no por deseado fue menos impactante, asegura el estadounidense: “Realmente no puedo decir que tuviera fe de que consiguiéramos tanto tan pronto. Pensaba que quizá continuando el año que viene se podría conseguir el dinero, pero desde luego no tan pronto. Ha sido fantástico porque a los chicos les ha hecho muchísma ilusión”.

El proyecto, que comenzó bajo la simple premisa de una aportación de ideas para mejorar su colegio, ha llevado a los alumnos a identificar las necesidades y analizar cuáles podían ser realizables, cuestionándose ellos mimos y también a otros alumnos, a través de una encuesta, qué debían hacer; posteriormente y con el objetivo seleccionado, han tenido que diseñar los prototipos que podrían físicamente acabar con el problema; ante la disyuntiva de no poder plasmarlos por falta del material necesario (en este caso una impresora 3D), han debido esforzarse para conseguir una, en este caso a través de una iniciativa de crowfundig; por último, aunque si no lo hubieran conseguido habrían tenido el mismo mérito, han conseguido solventar esa necesidad alcanzado el objetivo de recaudación para su compra.

Tal y como asegura Alicia Palacios: “Desde el centro intentamos que en todo momento sean ellos quienes encuentren la solución a los problemas y al final lo hacen. A veces tienen un poco de guía del adulto, pero muy poca. Además esta búsqueda de soluciones la hacen entre todos para que sean conscientes de que varias cabezas piensan más que una sola”.

Volviendo al lema de Global Scholars, “Piensa Globalmente y Actúa Localmente”, no cabe duda de que los alumnos de quinto de Primaria de Santa Teresa este año han conseguido el objetivo. Por el camino, han aprendido y han mejorado sus habilidades en varios campos. Gracias a la dedicación del profesorado y la planificación del programa los escolares son hoy más conscientes de los problemas de su entorno y tienen más armas intelectuales para resolverlos. Una extraordinaria apuesta por dar herramientas desde pequeños a aquellos que tendrán que buscar soluciones a mayor escala por el bien de la sociedad en el futuro.