La práctica del crossfit se ha afianzado en los últimos años de forma espectacular en todo el mundo. Un deporte poco conocido aun para el gran público pero que gana adeptos año tras año. En Aranjuez ya hay más de un centenar de personas que lo practican de forma casi diaria.

Empecemos por el principio. ¿Qué es y cómo nace el crossfit? Es una disciplina de entrenamiento físico creada por el estadounidense Greg Glassman para la preparación física de policías, bomberos, marines y militares. En el año 2000 fundó la marca Crossfit y en la primera década del siglo XXI se expandió por todo el planeta promocionado por Reebok como la mejor manera de estar en forma. De hecho, a los campeones del mundo se les califica de manera honorífica como “The Fittest on Earth”, las personas más en forma de la tierra.

En España llegó en 2009 a Canarias y en 2011 a la península, concretamente a Madrid. Desde entonces el crecimiento ha sido exponencial y lo que comenzó siendo una práctica especializada, casi de élite, se ha popularizado como deporte para aficionados.

La historia del entrenamiento funcional en Aranjuez

El entrenamiento de crossfit en Aranjuez tiene dos nombres propios: Alejandro González e Iria Ruipérez. Ambos fueron los precursores de este deporte en la ciudad y a día de hoy son los responsables del único centro que entrena esta modalidad. Alejandro pertenece al equipo nacional de halterofilia y ha sido 9 veces campeón de España y campeón de Europa sub-23. Ahora su sueño es poder acudir a las Olimpiadas de Tokio 2020. Iria compitió en natación a nivel nacional durante varios años, estuvo becada en Estados Unidos, y fue en 2015 campeona de España, también de halterofilia. Iria y Alejandro son pareja y se conocieron a través del crossfit. La pasión por este deporte les llevo en 2012 a comenzar a impartir clases de entrenamiento funcional en Aranjuez. Iniciaron el crossfit en Aranjuez con 22 años y hoy día tienen 26.

Charlamos con ellos en la nave donde se ubican las instalaciones de Aranbox, en el polígono Gonzalo Chacón. “La idea en realidad no fue nuestra, fue de Roberto Galán que era mi fisioterapeuta en la selección de halterofilia. Nos planteó montarlo con un amigo suyo en un gimnasio que había en E.Leclerc. Nos decidimos y comenzamos allí, usábamos las instalaciones pero las clases eran el parking”, explica Alejandro.

En el parking del Centro Comercial El Deleite estuvieron un año y medio. De ahí pasaron a otra nave, pequeña según nos cuentan, donde nada más llegar vieron su esfuerzo recompensado con un aumento de usuarios: “Pasamos de trabajar con unas 40 personas a casi doblarlo en poco tiempo”.

Una vez allí, con el crecimiento progresivo de usuarios, decidieron buscar una nave mayor en la que poder quedarse a largo plazo en busca de estabilidad y así encontraron el emplazamiento donde actualmente se encuentran las instalaciones de Aranbox, en el número 24 de la calle Antonio Guardiola Sáez.

Este último traslado, detallan, mostró la importancia que esta práctica tiene para los deportistas que trabajan con ellos y el destacable sentimiento de comunidad que hay entre los mismos. “Por suerte, la mayoría de la gente que entrena aquí siente esto como algo suyo. Lo notamos mucho cuando nos trasladamos a la nave actual, porque mucha gente vino a ayudarnos”, cuenta Alejandro. “Fue como cuando un amigo viene a echarte a una mano con la mudanza de tu piso”, añade Iria.

En Aranbox entrenan de forma más o menos fijas unas 135 personas y por temporadas a veces se van sumando más. A pesar de que el número de hombres es ligeramente superior, no faltan las ribereñas aficionadas al entrenamiento de alto rendimiento.

Un deporte que engancha

“Una de las cosas que creo que más engancha y que lo diferencia de los gimnasios convencionales es que cuando viene alguien, sobre todo si no tiene mucha preparación y está empezando, el resto le anima. Los que más tiempo llevan no solo no van a mirarle por el encima del hombro, sino que van a ser los primeros en estar pendientes y ayudarles en lo que puedan”, explica Iria.

Además, “quien comienza a entrenar aquí suele quedarse. La mayoría de los usuarios son fijos, y vienen, si no todos los días, al menos varios días por semana. Tenemos menos deportistas que un gimnasio convencional pero en general son constantes”, asegura Alejandro.

Y es ahí, en esa fidelidad de los deportistas, donde radica el éxito del crossfit y el crecimiento de la modalidad en los últimos años. “Lo que más funciona es el boca a boca, la gente a la que le gusta entrenar suele comentarlo con sus amigos y a partir de ahí ha ido viniendo más gente”, explican.

¿Cómo es un entrenamiento de Crossfit?

El entrenamiento funcional se basan en la variación continúa de los ejercicios. Cortos y a una alta intensidad. El objetivo: trabajar de una manera global con tu cuerpo y empleando todos los mecanismos necesarios para mejorar en facetas tan diversas como la resistencia cardiovascular y muscular, coordinación, equilibrio, fuerza o velocidad. “Al final es algo que se ha hecho toda la vida, por ejemplo en los entrenamientos de bomberos, pero ahora se ha popularizado bajo la marca Crossfit o como enteramiento funcional, que es como lo llamamos nosotros”, cuentan.

Iria Ruipérez nos explica que en Aranbox dividen las clases en dos partes: “Primero una parte de fuerza y luego el entrenamiento, que engloba varias disciplinas: gimnasia, halterofilia, correr, peso libre etc.”

“El perfil de persona que viene aquí a entrenar es gente normal. Suele ser gente positiva y que quiere hacer una práctica deportiva varias veces por semana porque les gusta y por sentirse bien”, asegura Alejandro. ”Cuando alguien llega nuevo siempre hay unas clases de iniciación donde se explican los ejercicios y luego una vez que ya va a clase con los otros se intenta que se ponga al nivel, pero siempre prestándoles más atención” añade Iria.

En Aranbox también hay un club de halterofilia y un grupo de competición de entrenamiento de alto rendimiento, que ha calificado entre los diez primeros de España en las últimas competiciones a las que ha acudido. El gimnasio, abierto 9 a 14 y de 17 a 22, ofrece de forma gratuita prácticas para quienes quieran iniciarse.